El mes anterior la Red Nacional de Consejos y Organismos Estatales de Ciencia y Tecnología (Rednacecyt) celebró su tercera reunión ordinaria y, como ha ocurrido anteriormente, la expresión pública más notoria de su existencia ha sido su pronunciamiento sobre los recursos. Ahora porque el presupuesto del sector para el año próximo considera un monto global similar al de este año, pero una reducción en las aportaciones para los fondos mixtos, el principal instrumento de la federalización.

De acuerdo a la propia normatividad de la organización, algunos de sus principales objetivos son: constituirse en un foro permanente para fomentar la investigación en los estados; generar diagnósticos del sector a nivel estatal; fomentar la federalización a través de los consejos estatales; y promover la colaboración entre instituciones e investigadores de las entidades federativas.
En realidad, a pesar de que la red comenzó a operar hace una década su constitución formal fue en el 2005 y  poco a poco ha sumado a las entidades federativas. En buena medida porque apenas el año pasado, finalmente, todos los estados ya cuentan con un organismo responsable --jurídicamente reconocido-- de las políticas para el sector.

También apenas en los últimos años la Rednacecyt se ha manifestado públicamente sobre la política sectorial y más específicamente sobre el tema de los recursos financieros. Tal vez uno de los planteamientos más relevantes que ha realizado se refiere a cierta formula para distribuir los recursos para los fondos mixtos (Fomix), en donde tendrían mayores beneficios las entidades que participan en estos fondos y también las que presentan los mayores rezagos.

En la reunión de la red del pasado 10 de septiembre, celebrada en Ixtapan de la Sal, Estado de México, uno de los acuerdos fue  realizar una declaración pública para manifestar su preocupación sobre el presupuesto de egresos de la federación para el año próximo y para expresar la necesidad de incrementar la inversión y etiquetarla para los estados (Acuerdo 12-3ro-2009). Además, dado que el interlocutor principal para estos efectos son los legisladores, también acordaron elaborar un “documento para el cabildeo” (Acuerdo 13-3ro-2009).

La declaración pública fue emitida la semana anterior, pero no solamente indica una preocupación por el monto de los recursos, también enjuicia las iniciativas en materia de de federalización. Por ejemplo, señala que las políticas públicas de las últimas décadas se pueden resumir en “una política centralizada, con un nivel de actividad altamente dependiente de los fondos federales; una concentración territorial e institucional; un relativo distanciamiento de esta política con las iniciativas empresariales, sociales y esfuerzos individuales, pero con una escala todavía reducida de inversión nacional” (La Jornada 28.09.2009). Vale la pena señalar  que estos son problemas que el Foro Consultivo Científico y Tecnológico ya había apuntado en su documento de federalización del 2007.

La red, además, destaca las limitaciones territoriales y programático-presupuestales de las políticas, al señalar que apenas en 1995 se impulsaron los sistemas de investigación regionales y al inicio de esta década se crearon los Fomix.

Efectivamente, aparte de la creación de los organismos estatales encargados de la política sectorial, el instrumento más relevante en materia de federalización han sido los Fomix. La reforma a la normatividad del sector en 1999 creó este tipo de fondos (un fideicomiso constituido con aportaciones del gobierno del estado o municipio y el gobierno federal) para apoyar actividades de investigación científica y tecnológica en las entidades federativas.

Sin embargo, los fondos han tenido una operación irregular. En el 2001 solamente una docena de entidades federativas emitieron la convocatoria respectiva y poco a poco se fueron sumando todos los estados. Según los datos de Conacyt, apenas en el año anterior todas las entidades ya contaban con un fondo mixto. El último informe de gobierno señala que actualmente existen 34 Fomix financiados con alrededor de 700 millones de pesos. No obstante, la información sobre su ejercicio e impacto sigue siendo escasa e irregular, en parte por los órdenes de gobierno implicados, pero también porque algunas entidades federativas no han realizado las aportaciones que les corresponden.

Al parecer, la ausencia de participación de los estados ha propiciado el recorte de la previsión presupuestal de los fondos mixtos para el año próximo. De acuerdo a los datos que proporcionó el director de Conacyt en su comparecencia ante comisiones del senado el 21 de septiembre, la aportación del gobierno federal en el 2010 podría ser de 300 millones de pesos en este renglón (en este año se autorizaron 700 millones de pesos).

Entonces, ¿el principal instrumento de la federalización se está desfondando por el lado de las entidades o de quién?

 

Publicado en Campus Milenio. No. 340. Octubre 8, 2009.